CBA con Ellas alienta el parto respetado y humanizado

El término parto respetado o parto humanizado hace referencia a una modalidad de atención del parto caracterizada por el respeto a los derechos de los padres y los niños en el momento del nacimiento. Es decir, en consonancia con las necesidades y deseos de la familia que va a dar a luz.

Cuando se habla de parto humanizado se habla de generar un espacio familiar donde la mamá y su bebé sean los protagonistas y donde el nacimiento se desarrolle de la manera más natural posible.

Cabe destacar que existe una Ley de Parto Humanizado (Ley nacional Nº 25.929) que promueve que se respete a la familia en sus particularidades –raza, religión, nacionalidad- y que se la acompañe en la toma de decisiones seguras e informadas.

En la semanal del Parto Respetado y Humanizado, “Córdoba con Ellas” quiere recordar los siguientes derechos:

1.- A la madre:

  • A ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pueden tener lugar durante el parto y postparto y participar activamente en las decisiones que acerca de las alternativas distintas si es que existen.
    • A ser considerada como persona sana, de modo que se facilite su participación como protagonista de su propio parto.
    • A un parto respetuoso de los tiempos biológico y psicológico, evitando prácticas invasivas y suministro de medicación que no estén justificados.
    • A ser informada sobre la evolución de su parto, el estado de su hijo o hija y, en general, a que se le haga partícipe de las diferentes actuaciones de los profesionales.
    • A no ser sometida a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación.
    • A elegir quién la acompañe durante el trabajo de parto, parto y postparto.
    • A tener a su lado a su hijo o hija durante la permanencia en el establecimiento sanitario, siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales.
    • A ser informada, desde el embarazo, sobre los beneficios de la lactancia materna y recibir apoyo para amamantar.
    • A recibir asesoramiento e información sobre los cuidados de sí misma y del niño o niña.
    • A ser informada específicamente sobre los efectos adversos del tabaco, el alcohol y las drogas sobre el niño o niña y ella misma.

2.- Al recién nacido:

  • A ser tratado en forma respetuosa y digna.
    • A su inequívoca identificación.
    • A no ser sometido a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación o docencia.
    • A la internación conjunta con su madre en sala.
    • A que sus padres reciban adecuado asesoramiento e información sobre los cuidados para su crecimiento y desarrollo, así como de su plan de vacunación.

3.- Al padre y la madre de la persona recién nacida en situación de riesgo:

  • A recibir información comprensible, suficiente y continuada, en un ambiente adecuado, sobre el proceso o evolución de la salud de su hijo o hija, incluyendo diagnóstico, pronóstico y tratamiento.
    • A tener acceso continuado a su hijo o hija mientras la situación clínica lo permita, así como a participar en su atención y en la toma de decisiones relacionadas con su asistencia.
    • A un consentimiento informado sobre cualquier práctica médica que se le realice al niño o niña
    • A que se facilite la lactancia materna de la persona recién nacida
    • A recibir asesoramiento e información sobre los cuidados especiales del niño o niña.